Polinias, las ventanas en el hielo

¿Qué es una polinia? Pues, según la definición del Merrian Webster Dictironary y de la Enciclopedia Británica, una polinia es “una extensión de agua abierta en el hielo oceánico”, una zona de agua libre en el océano helado que puede ser temporal o permanente y cuyas dimensiones oscilan de pocos metros a varios kilómetros cuadrados.

Cuanto más grandes, mayor es la tendencia a que sean permanentes y no estacionales. Las polinias estacionales tienden a aparecer todos los años en el mismo lugar.

El término “polinia” (polynya en inglés) deriva del ruso полынья (polynye) que hace referencia a un agujero en el hielo.

Se trata de un fenómeno natural del que ya nos da referencias en 1764 el explorador ruso Lomonoso que hace referencia a las descripciones de los inuit sobre la zona noroccidental de la isla de Baffin. Pero no fue hasta 1867 cuando el estudioso alemán August Peterman explicó la existencia de zonas no heladas en las zonas del mar helado y acuñó el término de “polinia” para referirse a ellas.

En general se considera que hay dos tipos de polinias:

– Polinias de calor sensible: comunes en mar abierto y más grandes, son causadas por el ascenso de aguas más cálidas por efecto de las corrientes, ya sea por la propia dinámica de las corrientes o el hundimiento de aguas frías.

– Polinias de calor latente: son propias de zonas costeras y de menor tamaño, se deben a la acción del afloramiento de aguas templadas por acción de los vientos.

De todos modos, las polinias todavía no son un fenómeno completamente comprendido. Se las ha relacionado con los ciclones suponiendo que son capaces de apilar el hielo en una zona quitándolo de otra. También con los eddies, los giros locales o las corrientes superficiales.

Es el caso de la polinia surgida en diciembre de 2013 frente al fiordo de Young Sound al noroeste de Groenlandia. Según Dimitrenko et all, esta polinia fue causada por una tormenta local y no se cerró hasta marzo de 2014.

Numerosas polinias son una combinación de calor latente y sensible. En ellas se forman grandes vientos, taludes e icebergs. En este caso presentan dos zonas: una zona central donde se forma constantemente el hielo (zona “activa”) y un anillo exterior de hielo (área “de nuevo hielo”).

Hay una singularidad climática en la zona de las polinias, ya que suelen tener una temperatura en torno a 20º C mayor que la zona circundante. En la polinia de North Water se ha medido que la temperatura sobre la polinia llegaba a los 0º C mientras que en la zona circundante la media rondaba los – 40º C.

A pesar de su limitado tamaño, las polinias costeras parecen tener un papel relevante para la circulación global termohalina. Especialmente en la Antártida, donde la congelación del agua reduce su capacidad de mantener disuelta la sal, sal que es trasferida por ósmosis a las masas de agua no congelada. Esto da lugar a una masa de agua fría que ha sido descrita como “salmuera” por su alta salinidad y que con su alta densidad se hunde mezclándose con otras masas formando parte del Agua Profunda Antártica, masa de agua de alta densidad que difunde a todos los océanos como uno de los principales motores de la circulación global termohalina.

También es importante el factor biológico de las polinias en ambos polos. Suponen literalmente una ventana por la que puede entrar la luz del sol a las aguas polares, que son ricas en nutrientes, dando lugar a blooms de algas fotosintéticas que son la base de una red trófica que incluye al krill, peces, aves marinas, focas y ballenas.

Para las ballenas suponen también una ventana donde respirar y para las aves marinas una zona donde zambullirse.

Por todo ello no es de extrañar que sea habitual encontrar numerosos bancos de bacalao antártico y colonias de pingüinos alrededor de las polinias antárticas. Se ha observado que el 90% de las colonias de pingüinos de Adelaida se sitúan cerca de polinias costeras y que el número de pingüinos se ve afectado por la actividad de las polinias.

¿Qué hay sobre el futuro de las polinias? Pues en realidad sabemos poco. En principio podemos asumir que con la desaparición de la banquisa ártica las polinias desaparecerán con ella, no puede haber agujeros en una capa de hielo que ha desaparecido, pero durante la fase de estacionalidad de la banquisa es altamente probable que vuelvan a aparecer con la banquisa en invierno.

Existen estudios bastante desarrollados sobre su dinámica individual, pero no arrojan mucha luz sobre cómo reaccionarán en general al nuevo escenario.

Un estudio de la NASA sugiere que podrían crecer incrementando la producción primara en los mares polares. Pero el futuro de las polinias no está claro.

Bibliografía:

http://www.merriam-webster.com/dictionary/polynya?show=0&t=1283765336

http://www.britannica.com/science/polynya

http://www.acecrc.sipex.aq/access/page/index.html%3Fpage=01480fac-bc82-102a-8ea7-0019b9ea7c60.html

Polinia

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272771414003606

http://earthobservatory.nasa.gov/Features/Polynyas/

Konrad Steffen “Polinias: aguas abiertas en un mar helado”. “Regiones Polares” pag 40-41. 1994.

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