¿Qué pinta tenían los Ictiosaurios?

Los ictiosaurios son quizá uno de mis fósiles favoridos. Vivieron más o menos al mismo tiempo que los dinosaurios y tuvieron un gran éxito en adaptarse al mar de una forma muy similar a los cetáceos actuales.

También uno de los primeros fósiles en ser descubiertos y uno de los primeros en ser analizados científicamente, cosa que tuvo lugar en el paso del siglo XVIII al IX.

Con lo que tenían los científicos en aquella época los científicos, fue un trabajo realmente complicado.

Inicialmente se descubrían huesos sueltos o cráneos que se comparaban con los de animales vivientes. De hecho se creía que eran animales vivientes antes de que Georges Cuvier acuñara el concepto de extinción.

Así que se compararon con lo que había y la mayor parte de los huesos encontrados parecían los de reptiles ciclópeos, como los únicos reptiles gigantes que se conocían eran los cocodrilos y los cráneos de los ictiosaurios se parecen a los de los cocodrilos se creían que se trataba de cocodrilos.

Los primeros huesos de ictiosaurio fueron vértebras que en 1708 se utilizaron como prueba del diluvio universal.

En 1825 se habían establecido 10 especies extintas de las cuales la mayoría eran ictiosaurios confundidos con cocodrilos. Hasta que en 1810 la familia Anning encabezada por una joven Mary Anning que ya apuntaba maneras descubrió un esqueleto completo de ictiosaurio que llevaron al Museo de Historia Natural de Londres donde el conservador de la época, Charles Konig, acuñó para definirlo el término Ichthyosaurus (reptil pez) en 1817.

Reconstrucción en el Chrystal Palace en 1853

Reconstrucción en el Chrystal Palace en 1853

No fue tan fácil, el nombre Ichthyosaurus ya había sido utilizado y no fue aceptado para referirse al fósil descubierto por Mary Anning en 1825.

En 1818 Edward Home en su “Scala naturae” consideró que la mezcla de caracteres suponía una “forma transitoria” (que no transicional) entre los lagartos y los tritones como Proteus, por lo que acuñó el género Proteosaurus.

Una serie de artículos publicados en 1822 por William Conybeare describiendo hasta cuatro especies. Consideraba especie tipo a Ichthyosaurus communis (especie basada en un esqueleto perdido) y atribuía prioridad al nombre Ichthyosaurus sobre Proteosaurus.

En 1838 sería Richard Owen quien analizaría otro ejemplar determinando que se trataba de un reptil acuático con la piel fina y aletas en la cola. Fue un gran acierto pero había algunos problemas.

El primero era que, siendo reptiles, tendría que volver a tierra para poner los huevos. Además los científicos no sabían que tenían esqueletos completos sino que creían que falta parte de la cola y el modo en que se curvaba la cola hacia abajo era desconcertante.

Así, la idea era que los ictiosaurios tenían una cola algo amorfa y patas o aletas similares a patas para moverse por la tierra para desovar. Tampoco se pensaba que tuvieran aletas dorsales. Algunos también pensaban que tendrían una forma serpentina.

Fue la figura de las aletas similares a patas y cola ovalada la que se plasmó en las maquetas de la exposición del Crystal Palace en 1853.

La batalla descrita por Verne

La batalla descrita por Verne

También era esta la imagen que transmitió Jules Verne en “Viaje al Centro de la Tierra” donde describía al ictiosaurio como una criatura con cuerpo de marsopa colosar y quijada de cocodrilo que se enfrentaba a su eterno enemigo el plesiosaurio en una laguna de las cavernas bajo la Tierra.

Pero en 1892 fueron descubiertas las rocas de Holzmaden en Alemania, otro de estos lugares cuya singular formación preservó a los animales más frágiles y las estructuras más finas. El rápido enterramiento impidió a las bacterias descomponer los restos de los seres vivos y ello permitió una preservación realmente prodigiosa que en el caso de algunos ictiosaurios permitía observar su contorno.

Ello demostró que los ictiosaurios tenían una aleta dorsal y una cola caudal en forma de media luna. Las colas descubiertas no estaban rotas, sino que el esqueleto torcía hacia abajo. Los ictiosaurios tenían musculada la parte inferior de la cola.

i-4ef90612b4d0009318248d805ad64e9f-Stenopterygius_Holzmaden_Sept_2008ichthyosaur-live-birth-660x213Otro interesante descubrimiento en Holzmaden fueron esqueletos de ictiosaurios pequeños en el cuerpo de otros mayores. La primera idea apuntaba al canibalismo pero los esqueletos estaban demasiado atrás y enteros. Esto y el descubrimiento de un esqueleto pequeño que parecía salir de otro grande llevó a la conclusión de que los ictiosaurios eran vivíparos.

Ello indicaba que los ictiosaurios no necesitaban volver a tierra para nada, tenían a sus crías en el mar.

Por último, los restos de Holzmaden indicaban la presencia de células pigmentarias que producían un color café.

A partir de 1930 la imagen del ictiosaurio hidrodinámico en forma de pez estaba muy clara. Pero esta forma es un paradigma propio de su radiación adaptativa en el jurásico, mientras que en el triásico los ictiosaurios tenían un aspecto más similar al de sus antepasados terrestres pero ya estaban completamente adaptados al hábitat acuático hasta el punto de que también se han encontrado hembras del primitivo Choahusaurus embarazadas.

En el mítico “Caminando entre Dinosaurios”, la BBC nos mostró un ictiosaurio (concretamente Ophtalmosaurus) completamente hidrodinámico con un aspecto no muy reptiliano y que brincaba fuera del agua como los delfines o lo tiburones.

Ictiosaurio según la BBC

Reconstrucción en Walking with Dinosaurs

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