El Auténtico paso del Noroeste

Durante los siglos en los que los exploradores europeos buscaron sin éxito el Estrecho de Anián con tanta repercusión pero sin éxito (como no podía ser de otra forma) comenzó a surgir la idea de una ruta navegable ya no por el noroeste si no al norte del continente americano.

Esta ruta heredó del Estrecho de Anián la denominación de Paso del Noroeste (Northwest Passage).

No está claro cuando comenzó la búsqueda una ruta naval en el Ártico Canadiense, se ha descrito con el comienzo de las exploraciones de Martin Frobisher (1576) y John Davis (1585) que descubrieron la isla de Baffin pero más allá encontraron un mar bloqueado por el hielo.

Durante el siglo XVII la colonización de la bahía de Hudson dio a los británicos un nuevo punto de partida para la exploración pero no descubrieron nuevas rutas.

En 1819 Edward Parry exploró la zona al norte de la Isla de Baffin determinando que seguía cubierto de hielo incluso en agosto.

Peor suerte correría la expedición de John Franklin en 1845 en búsqueda del Paso, que nunca regresó.

Desde el otro lado, el sueco Adolf Erik Nordenskiöld lideró una expedición sueco-rusa en 1878-1879 a través de la llamada “Ruta del Mar del Norte en Rusia”.

En la expedición de 1792 que desmintió la existencia del Estrecho de Anián, George Vancouver afirmó taxativamente que el Paso del Noroeste era real al comparar las costas de Alaska, pero no probó suerte con el Océano Ártico.

Todas estas expediciones y otras muchas más encontraron tremendas dificultades y peligros debido a las aguas desfavorables, el frío extremo o la presencia de miles de gigantescos icebergs que podía llegar a los 90 metros que constantemente se encontraban entre Groenlandia y Baffin.

Finalmente, sería Roald Amundsen quien conseguiría navegar el Paso del Noroeste con su barco el Gjöa en 1903. Fue una travesía ardua de tres años que los llevó al mar de Beaufort en 1906.

Para que un barco consiguiera recorrer la ruta en un solo año habría que esperar a una expedición en 1944 a bordo del St.Roch dirigida por Henry Larsen.

¿Cuál es la importancia de esta ruta?

Parecerá extraño que una ruta tan complicada, inhóspita, casi imposible de navegar y cuya exploración resultó tan complicada pueda llamar la atención de las naciones actuales. Pero esto se ve alterado por el cambio climático, que está reduciendo ostensiblemente la extensión de hielo en la banquisa ártica.

Refiriéndonos a la zona, en agosto de 2012 la gran mayoría del hielo del Canal de Parry se había fundido. Las estimaciones hablan de la desaparición de los hielos árticos después de 2031 en verano dando lugar una banquisa helada estacional que desaparecería en verano y reaparecería en invierno.

La fusión de la banquisa ártica (a diferencia de los casquetes de Groenlandia y la Antártida) no afectaría al nivel del mar debido a que se trata de agua de mar helada y ya hace años que canadienses y rusos planean un puente marítimo estival a través del Océano Ártico descongelado.

Este mismo fenómeno libera para la navegación el Paso del Noroeste, lo cual puede tener un tremendo efecto sobre las rutas comerciales a nivel global.

Por ejemplo, el viaje entre Londres y Tokio se reduciría de 23.600 km a 12.70 km. A su vez, el tránsito por el Paso del Noroeste permitiría el uso de grandes buques que no podrían pasar por el canal de Suez.

Esto permitiría a muchos barcos evitar rutas más largas circunnavegando África o América, reduciendo el consumo de carburantes. Pese a esta circunstancia, Canadá ha solicitado una regulación de carbono para el tráfico naval en Paso del Noroeste esté sujeto a regulaciones de contaminación.

Sobre la soberanía del Paso del Noroeste

A diferencia de los siglos anteriores en los que el primero que llegara a un lugar lo reclamaba a menos que alguien pudiera arrebatárselo, en la actualidad el control de las rutas marítimas está asociado a las aguas territoriales de los países ribereños.

Esto ya ha sido motivo de disensiones y ha afectado a rutas comerciales y a flotas pesqueras durante décadas, pero el deshielo del Ártico lo cambia todo abriendo una enorme extensión de aguas que hasta ahora no eran válidas para la navegación.

¿Qué pasa en este contexto con el Paso del Noroeste?

Pues Canadá lo quiere considerar como aguas territoriales propias debido a que la mayor parte de su extensión son aguas canadienses.

Por el otro lado, EUA prefiere considerarlo una zona internacional en base a la zona que se correspondería con sus propias aguas territoriales y a un acuerdo para firmado en 1985 entre EEUU y Canadá que da acceso barco de la guardia costera americana Polar Sea al estrecho sin solicitar permiso al gobierno canadiense.

Algunos países europeos están de acuerdo. Un ejemplo claro es Dinamarca que disputa jurídicamente la llamada isla Hans en el Océano Ártico en base a la controversia de cuales inuit (los de Canadá o Groenlandia) colonizaron antes la isla.

No es posible establecer con precisión el efecto del deshielo del Paso del Noroeste sobre la navegación y economía globales, pero está claro que el abaratamiento de los costes de navegación probablemente será importante y podría ir en detrimento de los canales de Panamá y Suez.

Canadá espera sacar partido de esta circunstancia, pero en frente tiene a EEUU y Europa de modo que lo tiene muy difícil.

Con todo, la apertura del Paso del Noroeste podría ser uno de los escasos efectos beneficiosos del calentamiento global.

Bibliografía:

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