Más biología de la homosexualidad

Hace unos años me lancé y escribí una entrada sobre la visión de la biología sobre la homosexualidad que fue publicada sin problemas. Las cosas van pasando y se aprenden más cosas.

Esto viene a ser una mezcla de ampliación y complemento de esa entrada, añadiendo cosas que podrían ser interesantes.

Comenzamos con un gráfico para aclarar términos.

Wilson sobre la homosexualidad

En la anterior entrada ya mencioné las explicaciones que daba Edward O. Wilson sobre el origen biológico de la homosexualidad en su clásico Sociobiology. Desde entonces he leído uno de sus últimos libros: La Conquista Social de la Tierra, que recomiendo encarecidamente.

En este libro describe la homofobia como “ética dogmática envilecida por falta de conocimiento” y señala que la preferencia por la homosexualidad puede ser heredable y que “la homosexualidad influida por la herencia existe en poblaciones de todo el mundo con demasiada frecuencia para ser debida solo a mutaciones”.

Por consiguiente, atendiendo a la genética de poblaciones, propone dos explicaciones: o bien una dosis baja de genes que favorecen la homosexualidad puede conferir ventajas competitivas a un heterosexual practicante o bien la presencia de individuos homosexuales puede conferir ventajas al grupo mediante talentos singulares, rasgos de personalidad o papeles profesionales específicos

Nuevamente Wilson nos lleva a la selección grupal y familiar y apostilla “una sociedad que condena la homosexualidad se daña a sí misma”.

La Escala de Kinsey

Alfred C. Kinsey está considerado como uno de los sexólogos más influyentes del siglo XX. Nacido en 1894, desarrolló un interés por la biología que trascendió los deseos de su padre que quería que se centrara en ingeniería.

En 1919 concluyó su doctorado y se unió a la Universidad de Indiana, donde se interesó por la biología de la sexualidad y se volvió contra la moral religiosa victoriana. Esto hizo que su popularidad y número de alumnos crecieran.

Estos alumnos se convertirían en la muestra para una investigación cuyas conclusiones fueron publicadas en dos artículos: Sexual Behavios in the Human Male (1948) y Sexual Behavior en the Human Female (1953). En ambos refería entrevistas a 11.000 personas, alumnos en su mayoría, de ello extraía la conclusión de que la sexualidad humana no es binaria y establecía una escala llamada Escala de Kinsey o Escala de ratio Heterosexual-Homosexual que medía de 0 a 6.

Según el postulado de Kinsey los homosexuales y heterosexuales son extremos y la mayor parte de los seres humanos sienten una fascinación tanto por el sexo opuesto como por el propio que puede estimarse y clasificarse.

Eso sí: la Escala de Kinsey no es un test, Kinsey decía que solo podía clasificar a una persona tras una entrevista intensiva y personalizada. Así que si os metéis en alguno de los numerosos sitios web donde se oferta el “test de Kinsey” o algo parecido, os están timando.

Sin embargo, existe una muy seria crítica al trabajo de Kinsey: su muestra de 11.000 personas (en su mayoría estudiantes adolescentes, aunque también convictos y pederastas) no era realmente representativa. Y una muestra no representativa es un serio problema.

Desde entonces se han sucedido los estudios de forma más o menos regular. Entre los últimos podemos citar los de Mocher, Chandra y Jones en 2005 que estudiaron una muestra de hombres y mujeres entre 18 y 44 años encontrando que el 90% de ambos sexos se definían como heterosexuales, los completamente homosexuales eran 1,3% en las mujeres y 2,3% en los hombres.

En 2011 Chandra, Mosher, Copen y Sionean analizaron una muestra de 13.495 hombres y mujeres encontrando el número de homosexuales completos iba del 2-4% en hombres y 1-2% en mujeres.

Los datos encontrados por otros estudios anteriores han sido más o menos similares.

En resumidas cuentas, aunque parece que sí hay un ratio en las inclinaciones sexuales, la campana parece muy desviada hacia el 0, con una mayoría absoluta de heterosexuales.

Conclusiones

Podemos profundizar algo más en las conclusiones de la anterior entrada afirmando que la homosexualidad es un producto de la evolución que la selección natural preserva por su utilidad o que es lo bastante útil para sobrevivir en la selección natural (creo que esto es cuestión de perspectiva) pero que se mantiene en un nivel muy minoritario respecto a la heterosexualidad.

Bibliografía:

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Archivado bajo Biología, Ciencias Sociales, Evolución

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