El Cá Ông, culto a las ballenas en Vietnam

La tradición cultural del sudeste asiático es una de las más complejas del mundo, con una herencia religiosa que incluye hinduismo, budismo e islam, además de una rica espiritualidad propia.

Dentro de este mosaico, existe una figura espiritual muy interesante aunque poco conocida descrita en Vitenam muy relacionada con las ballenas y otros cetáceos. Se trata de un culto animista a las ballenas como una especie de protector espiritual.

El origen de este culto no está muy claro, aunque se cree que sus orígenes podrían remontarse a los pueblos Cham Pa y Khemer, entre los siglos IV y X de la era común. Pese a que su influencia se puede notar por Camboya e incluso Laos, su principal zona de influencia son las costas de Vietnam, especialmente entre los pescadores, y se ha sugerido que tiene un epicentro en los alrededores de Phan Thiet.

Esta creencia tiene su origen en una serie de mitos.

Por ejemplo, en Phan Thiet los lugareños creen que la villa fue salvada de un monstruo que aterrorizaba a la gente por una ballena.

Otro mito afincado en el budismo afirma que la Bodhisattva Avaloliteshvara vio a un pescador atrapado en una tormenta en el Mar del Sur, así que rompió su sotana en pedazos y los convirtió en una ballena a la que envió ayudar al pescador. Sin embargo, la ballena no era capaz de afrontar la tempestad, por lo que Avaloliteshvara recogió huesos en el bosque y se los dio a la ballena, que así obtuvo la fuerza necesaria para superar la fuerza de la tormenta y salvar al pescador.

Por ello los vietnamitas le dieron en nombre de “cá voi” (“pez elefante”) o “Cá Ông” (“pez abuelo” o “señor pez”).

Otro mito afirma que en Hôi An, el rey Gia Long fue derrotado en batalla en Tây Son y tuvo que escapar y, a pesar de que muchos pescadores morían en el mar, no tuvo alternativa a huir por mar. Cuando se alejaron de la costa, les sorprendió una gran tormenta de la que fueron rescatados por una gran criatura que salió a la superficie y los rescató y llevó a la orilla. Cuando el rey recuperó la consciencia, sus hombres le informaron de que habían sido rescatados por Cá Voi. Para expresar su gratitud, el rey le dio un nuevo nombre: Cá Ông Nam Hải cú tộc ngọc long Chi thần, el cual se acortaría hasta dar lugar a Cá Ông, aunque el verdadero nombre del ser es Nam Hải cú tộc.

Estos mitos retratan la idea de la gran ballena como un ente protector de los marineros y pescadores en el mar que ayuda a huir de las tormentas y sobrevivir a los naufragios. Además, los Cá Ông  ayudan a las almas de los marineros muertos en el mar a volver a tierra y esto es muy importante porque las almas perdidas en el océano son acosadas por demonios que las torturan y devoran.

También hay personas que rezan al Cá Ông para tener buena suerte o encontrar pareja.

Sin embargo, aunque Nam Hải cú tộc era de grandes dimensiones y su descripción nos retrotrae a una ballena, el culto de Cá Ông también incluye a delfines y marsopas y, en general, tanto en Vietnam como en Camboya y Laos se cree que matar a una de estas criaturas puede traer desgracias.

El culto no solo nace de leyendas, sino que los pescadores también afirman tener experiencias.

Por ejemplo, un pescador llamado Lý afirma que hacia 1950 se encontraba pescando con un capitán en una pequeña embarcación cuando fueron sorprendidos por una tormenta. Aterrados, rezaron al Cá Ông y lanzaron arroz y sal al agua, para agradecer al “pez elefante” por adelantado. Según Lý, en 5 minutos la tormenta había amainado en 5 metros alrededor del barco y entonces apareció un Cá Ông que los acompañó hasta que pudieron divisar la montaña cerca de Phan Thiet.

Otro rescate fue el de un hijo y su padre que fueron sorprendidos por una tormenta de vuelta a su hogar y volcó su barco, pero un Cá Ông los rescató colocándose medio metro bajo el agua y llevándolos a la orilla.

Otros pescadores creen que los espíritus de las ballenas les advierten de desastres inminentes en un sueño.

Todo esto explica la importancia del Cá Ông dentro de la religión vietnamita cómo un ángel de la guarda, en la cual se considera que los dioses y espíritus de las montañas, bosques, ríos o mar son reales y protegen a las personas. Dentro de este sistema el culto a las ballenas está reconocido como un importante patrimonio cultural de Vietnam.

A lo largo de todo Vietnam hay templos de culto a las ballenas donde se exponen los huesos de ballenas varadas y figuras, y se quema incienso.

Cuando una ballena encalla en la orilla, los lugareños celebran un funeral. Antes se enterraba a las ballenas muertas en “tierra sagrada” pero debido al aumento de población actualmente las ballenas de más de 3 metros se entierran cerca de la playa lejos de zonas pobladas a fin de evitar la contaminación del suelo. Tras cinco o diez años enterrados, se recuperan los huesos para su exposición en templos conocidos Lang Ông. El aceite de la ballena también se separa y se conserva grandes vasijas de cerámica para lavar anualmente sus huesos.

De estos templos, el mayor es el templo de reliquias Van Thuy Tu en la ciudad costera de Phan Thiet, donde se expone un esqueleto de ballena de 20 metros de largo y 65 toneladas. Según la leyenda, la ballena encalló en el siglo XVIII cuando concluyó la construcción del templo.

Se considera a este templo el epicentro del culto de las ballenas en Vietnam. Los fines de semana recibe gran cantidad de visitantes y en 1996 el Ministerio de Cultura e Información clasificó esta actividad como artística de nivel nacional y en 2019 la ceremonia del pescado de Van Thuy Tu fue declarada patrimonio cultural inmaterial nacional.

En todo Vietnam se celebran festivales de adoración al Cá Ông. El festival de Cau Ngu se celebra anualmente del día 16 de primer mes lunar con muchos participantes para esperar un año fructífero de pesca y un mar tranquilo. La festividad incluye música, carreras de barcos y de barcas de remos.

Otro festival llamado “Nghinh Ong Thang Tam Vung Tau” va del 15 al 18 de agosto lunar, incluye rituales como oraciones, una procesión hasta el templo Thang Tam (“el templo de la ballena”) y una fiesta en honor a los antepasados.

Otro festival más llamado Nghinh Ong se celebra en el distrito de Can Gio.

Hay cierta controversia entre estudiosos occidental (que hasta donde sé no han sido muchos) sobre si el culto a las ballenas o culto al Cá Ông se puede considerar como una religión animista en sí misma o una parte de las creencias globales de los vietnamitas. No parece estar muy enfrentado con la importante su influencia en los vecinos Laos y Camboya.

Los primeros estudiosos lo consideraron un culto animista primitivo. Tras la Guerra de Vietnam, el Partido Comunista prohibió las actividades religiosas pero el culto a las ballenas no desapareció y actualmente sigue siendo muy popular.

Desde un punto de vista más escéptico se ha explicado la presencia de ballenas cerca barcos en situaciones de tormenta afirmando que buscan refugio de la propia tormenta y que los marineros asocian esto con una seguridad.

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