Los Lobos de la Mitología Nórdica I: El Lobo Fenrir

Comenzamos con un tema muy interesante y relativamente famoso. La mitología nórdica tiene varios lobos destacados y vamos a comenzar con el más importante y temible.

Comenzando por el principio Loki, dios del fuego y los embustes, estaba casado con la diosa Sygin, con la que tuvo varios hijos, pero le fue infiel con la giganta Angerboda, cuyo nombre significa “presagio de angustia”.

De esta reunión nacieron tres hijos monstruosos: la serpiente Jormungard o Jormungander, la serpiente que del mundo, Hela, diosa de los Muertos, y un gigantesco lobo llamado Fenrir.

Gracias a una profecía, los dioses tuvieron conocimiento de la existencia de estos monstruos y también supieron que estaban siendo criados en Jotunheim (el hogar de los gigantes). Así que fueron por ellos y arrojaron a Jormungand al mar y esta acabó por rodear el mundo mordiéndose con la cola.

A Hel o Hela la arrojaron al mundo de los muertos, donde gobernó siendo una análoga al Hades clásico. De su nombre deriva la palabra Hell, que hace referencia al infierno en inglés.

Por último, el lobo fue acogido por los dioses y llevado a Asgard, donde solo Tyr, dios de la guerra, se atrevía a darle de comer y los aesir comprobaron con espanto que el lobo crecía a alarmante velocidad.

Temerosos de esta circunstancia y de profecías que anunciaban que el lobo sería el veneno de Odín, los dioses fabricaron una cadena de hierro a la que llamaron Leding y desafiaron a Fenrir que se dejara ponerla e intentara romperla. Viendo que no le sería difícil, el lobo aceptó y destrozó la cadena con facilidad.

Viendo aquello, los dioses crearon otra cadena de hierro fabricada con el doble de grosor llamada Drome y desafiaron al lobo nuevamente. Fenrir comprendió que esta cadena no sería tan difícil de romper pero también que su nombre no se haría famoso si no aceptaba riesgos, por lo que aceptó el desafío. Y superarlo no fue sencillo: tuvo que aullar y hacer unos esfuerzos tremendos que hicieron temblar la tierra. Cuando el lobo consiguió romper la cadena Drome, tuvo que realizar un esfuerzo tan exagerado que llegó a dar una expresión “romper a Drome” cómo una empresa que requiere penosos esfuerzos.

En algún momento de su estancia en Asgard, Fenrir escapó de los dioses y regresó a su lugar de nacimiento y se reunió con su madre Angerboda. No se sabe muy bien qué sucedió entonces pero cuando volvió su rabia se había tornado preocupante. Una cosa que sí se sabe es que tuvo sexo con una mujer–lobo del Jarnvidur (otra versión dice que con su propia madre) y de este coito nacerían dos dioses lobo llamados Hati (Odio) y Skoll (Traidor) que perseguirían al Sol y la Luna.

Los dioses, temerosos del poderoso Fenrir, enviaron Skirner (mensajero de Frey) a buscar la ayuda de los enanos de Svartalfheim para la forja de una tercera cadena y estos utilizaron los siguientes objetos: el ruido que hacen los pasos de un gato, la barba de una mujer, las raíces de las montañas, los nervios de osos, la respiración del pescado y la saliva del pescado. Con todo ello forjaron una cadena fina como el hilo y de tacto suave cual anillo de seda, a la que llamaron Gleipnir.

Cuando la obtuvieron, los dioses dirigieron elogios a Skirner y a los enanos, y llevaron al lobo a un lago llamado Amsvartner donde había una isla rocosa llamada Lyngve, donde volvieron a retar al lobo a intentar romper la cadena.

Sin embargo, Fenrir dudó pues consideró que no le daría ninguna gloria romper algo tan fino y que, si había una treta, los dioses no se darían prisa en liberarlo dado el miedo que notaba que ya le tenían. Pero los dioses lo tranquilizaron diciendo que sería un reto sencillo y trataron de avergonzarlo por sus dudas.

Cómo el lobo no se fiaba, Tyr metió la mano en sus fauces para ganarse su confianza. Y así fue cómo los dioses consiguieron encadenar al lobo Fenrir. Inmediatamente después, los dioses cogieron la cadena Gelgja, atada a Gleipnir, y la ataron a la roca llamada Thvite, que hundieron todo lo posible en la tierra. Además, le situaron una espada en las fauces para que no las pudiera volver a cerrar.

Fenrir hizo todo lo que pudo por librarse de la cadena, devorando la mano de Tyr en el proceso, pero no consiguió liberarse. Así fue cómo el lobo se quedó atrapado y Tyr manco.

Allá permanecerá Fenrir hasta la llegada del Ragnarok, cuando será liberado por el mismo terremoto que liberará a su padre y abrirá de sus fauces hasta llegar del suelo al cielo, liberándose de la espada que le había puesto los dioses y devorando el Sol.

Luego se dirigirá al campo de batalla de Vigrid donde se librará la batalla final y Fenrir se dará un festín a costa de los einherjar mientras busca a Tyr para terminar de comérselo.

Pero al que encontrará será al mismo Odín, al cual devorará en sus fauces infinitas. Este hecho supone el punto de inflexión del Ragnarok y el fin del mundo de dioses.

Sin embargo, entonces avanzará Vidar y matará al lobo Fenrir, bien clavándole una espada bien arrancándole la cabeza con las manos y sus zapatos. No quedará rastro de Fenrir en la Regeneración.

Entre los nombres de este lobo monstruoso tenemos el más utilizado: Fenrir o Fenris (que significa “Habitante de la Marisma”, nada menos) o Fenrisúlfr (“Lobo Fenrir”). También Hróðvitnir (“Lobo Famoso”) y Vánagandr (“monstruo del [Río] Van”).

En una ocasión, Odín llega a referirse a Loki como “El Padre del Lobo”.

Entre las consideraciones mitológicas sobre Fenrir, podemos mencionar que otros lobos y perros monstruosos de la mitología nórdica podrían ser en sus orígenes encarnaciones o aspectos de Fenrir que posteriormente se separaron de él. Incluso pudieron ser eufemismos para no mencionar su nombre. Es el caso de sus hijos Sköll y Hati y del mismo perro Garm, el perro que guardaba la entrada al inframundo (se lo ha descrito como “el cerbero nórdico”) y que en el Ragnarok justamente se enfrentaría con Tyr con el resultado de la muerte de ambos.

Sobre la pregunta de porqué los dioses Aesir acogieron a Fenrir y lo alimentaron para luego encadenarlo en lugar de matarlo, Heinrich Niedner afirma que fue para preservar la pureza y majestuosidad de sus palacios, mientras que John Lindow lo describe cómo un caso no esclarecido y sugiere que podrían tener algo que ver con la relación de Odín y Loki como hermanos de sangre.

Otra teoría de Niedner sobre la naturaleza de este lobo monstruoso afirma que, siendo hijo de Loki, dios del fuego, Fenrir representa el fuego controlado por los humanos y que lo arrasa todo si se libera o escapa.

Una última teoría fue propuesta por etólogo Valerius Geist, que afirmó que el destino de Fenrir devorando a Odín podría estar relacionada con la estructura social de los lobos salvajes, donde se han documentado casos donde los lobos jóvenes se revelan contra sus padres y acaban por matarlos. Geist sugirió que podría ser una fábula de que hasta los más ancianos sabían que los lobos podrían volverse contra sus progenitores y matarlos.

Dentro de la cultura popular Fenrir, a menudo referido cono Fenris, ha tenido cierta presencia.

Por ejemplo, en el Age of Mithology, había una unidad llamada “Camada del Lobo Fenris”, que se suponía que eran sus cachorros domesticados y estaban asociados al dios Tyr.

En Warhammer 40.000 “Fenris” es el nombre del planeta donde el primarca Leman Russ establece la base de su legión, los Lobos Espaciales. Su fauna incluye muchos monstruos, entre los cuales podemos citar lo ciclópeos lobos fenrisianos.

Otro caso es el cómic Thor de Marvel, donde ha sido un antagonista no central pero recurrente y se ha enfrentado al propio Thor, Bill Rayos Beta y los tres guerreros entre otros.

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